lunes, 3 de enero de 2011

Mensaje de Dios Padre y la Santísima Virgen María a J. V.

Dic 07_10 Estando Conmigo, Mis pequeños, ya no debéis temer a nada.
Rosario vespertino


Temas:
• Los ayudaréis a vivir Conmigo, les enseñaréis lo que os he enseñado a todos los grupos que he escogido, como el vuestro, alrededor del mundo.
• Si vosotros Me dierais vuestra libertad, avanzaríamos más rápido y empezaríais ya a gozar lo que os quiero dar.
• La finalidad de estos Mensajes que se os han dado alrededor del mundo, es para que conocierais Mi Amor.
• Vuestra mente no alcanza a imaginar lo que Yo, vuestro Dios, os daré y daré a los vuestros. Confiad y venid.
• Uníos de corazón cada uno de vosotros, con todos vuestros hermanos alrededor de la Tierra y todos unidos a Mí, vuestro Dios para vencer las fuerzas de satanás.
• Yo estoy con vosotros, Mis pequeños, para enseñaros el camino, para tomaros de la mano y llevaros hacia este Mundo Nuevo.


Mensaje de Dios Padre y la Santísima Virgen María a J. V.


Ofrecimiento, Habla Dios Padre,
Sobre: Los ayudaréis a vivir Conmigo, les enseñaréis lo que os he enseñado a todos los grupos que he escogido, como el vuestro, alrededor del mundo.
(Lenguas…) Hijitos Míos, Soy vuestro Dios, Soy vuestro Creador y todo lo que veis y tenéis, Me pertenece, Yo os lo he dado a todos vosotros, pero muchos de vuestros hermanos no agradecen lo que tienen y no aprecian Mi Obra en sus vidas.
Estoy con vosotros y Me Manifiesto a vosotros, porque vosotros sí apreciáis lo que os doy, apreciáis cada momento de vuestra vida, Me lo agradecéis y Me lo ofrecéis. Ciertamente tenéis olvidos y distracciones, pero también volvéis tan pronto podéis, y por eso os amo tanto, porque estáis continuamente recordándoMe, en vuestro corazón, en vuestra mente, en vuestras palabras, en el ejemplo que dais a vuestros hermanos. Os amo mucho, Mis pequeños, y así quiero que esté toda la humanidad, como vosotros, unidos en familia, Conmigo, con vuestro Padre y vuestro Dios, deseando siempre el Bien hacia los demás, sabiendo que este Bien se ha de regresar hacia vosotros.
Cuando un alma buena busca el Bien en su corazón, Yo Me regocijo y Me entrego a esa alma, esa alma Me recibe y se llena de más Amor, Sabiduría y Bendiciones y así esa alma se vuelve a dar, porque es tanto lo que Le doy al alma, que ella lo da a sus hermanos y así, también, el alma, llena de Mí, se regocija de poder dar a sus hermanos las cosas bellas que Yo le doy, que vive y que goza.
Así se va a ir formando la nueva familia sobre la Tierra, Mis pequeños, a partir de Mi Presencia en vuestra vida y sobre todo en vuestro corazón, aceptándoMe a Mí como lo más importante en vuestra vida.
Poco a poco vuestros hermanos irán entendiendo lo que ya os he explicado a vosotros, vosotros los ayudaréis a crecer, los ayudaréis a vivir Conmigo, les enseñaréis lo que os he enseñado a todos los grupos que he escogido, como el vuestro, alrededor del mundo. Os he dicho que sois Mis apóstoles de estos tiempos y será una tarea bellísima y que gozaréis inmensamente, que es la de transmitir Mi Vida a vuestros hermanos. Gozaréis Mi Amor en vuestra vida, gozaréis Mi Vida en vosotros y, sobre todo, no solo por tenerLa, sino por darLa.
Ante vosotros estoy, Mis pequeños y os Bendigo, Bendigo a los vuestros, Bendigo vuestra vida, os Bendigo con Mi Amor y la Sangre Preciosa de Mi Hijo, que Se dio por vosotros, os purifique y os fortifique para los momentos que vendrán, en donde necesitaréis una Fuerza especial, Divina, Celestial, para que vosotros salgáis airosos de la prueba y que también podáis ayudar a vuestros hermanos a salir victoriosos de ella. El Cielo entero está ayudándoos, no os preocupéis, dejad que Yo tome las riendas de vuestra vida y la de vuestros hermanos, para que todo salga de acuerdo a Mi Voluntad y veréis lo que Yo, vuestro Padre, puedo hacer para el futuro de la humanidad.
Cosas bellísimas y grandísimas os esperan, si estáis Conmigo, si dejáis que Yo actúe en vuestra vida y, sobre todo, si aceptáis en Fe lo que Yo haga en vosotros y en este Mundo Nuevo que os voy a dar.
AgradecedMe de corazón que esté Yo en vuestra vida y gozad de Mi Presencia en vosotros, porque hay tantos de vuestros hermanos que no toman en cuenta Mi Presencia y Mi ayuda en su vida. AgradecedMe en el nombre de ellos.
Yo os Bendigo, en Mi Santo Nombre, en el de Mi Hijo y en el de Mi Espíritu Santo, Amén, Mis pequeños.

Primer Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Si vosotros Me dierais vuestra libertad, avanzaríamos más rápido y empezaríais ya a gozar lo que os quiero dar.
Hijitos Míos, he hecho mucho en vuestro corazón, lo he abierto a Mi Amor, vosotros mismos sentís que no sois los mismos de años pasados a como estáis ahora, con lo que os he enseñado. Tenéis una Sabiduría Santa, recibida directamente de Mí. Es Mi Sabiduría Santa, recibida directamente de Mí, vuestro Dios en Mi Santísima Trinidad y por parte también de Mi Hija, la Siempre Virgen María. Vuestra vida debe haber cambiado ya y ahora podéis estar seguros que estáis viviendo ya más en el Amor, en el Amor que Yo os he pedido que viváis, porque es el Amor que os encontraréis, en más alto grado, cuando os unáis a vuestros hermanos del Cielo.
Vosotros debéis todavía luchar contra las fuerzas del mal que os rodean, y que el mismo mal impide que vosotros crezcáis más, por eso deberéis pedirMe, continuamente, que os vaya apartando cada vez más de lo que es del mundo, para que viváis más íntimamente Conmigo y así vayáis entendiendo Mis Designios de Amor que se os han dado a lo largo de la historia.
Ciertamente con Mi Hijo tuvisteis esas Enseñanzas directamente de Él, ya fuera a través de Su Palabra, ya fuera a través de su Su actuación, pero tuvisteis estas Enseñanzas palpables en el mundo, no contadas por nadie, sino que vosotros las vivisteis, porque es lo que se os ha dado en las Sagradas Escrituras, es Palabra Viva, Divina y eficaz.
Mis pequeños, estáis llamados a ser grandes, pero esto solamente vosotros, con vuestra donación, lo podréis lograr, por eso os pido tanto que seáis dóciles a Mi Voluntad y Mi Voluntad es llevaros hacia la perfección en el Amor.
Todavía tenéis mucho, mucho en qué avanzar. Yo Soy vuestro Padre y Soy el gran Maestro del Amor y por eso deseo llevaros a niveles altísimos, primeramente, hacia donde estaban vuestros Padres y luego, todavía a ser superada esa etapa tan grande que les di a ellos, porque sois sus descendientes y porque Mi Bien es Infinito, nunca se acaba. Ellos tenían que ser llevados también cada vez más a niveles espirituales más altos de lo que ya estaban y os toca a vosotros, ahora, por ser sus descendientes, por ser sus hijos esta Gracia tan grande y así iréis creciendo cada vez más y más en Mis Misterios de Amor, en Bendiciones, en capacidades del alma y aún del cuerpo.
Con esto os podréis dar cuenta que os quiero llevar a regalos inimaginables, pero para ello, solamente requiero vuestra voluntad totalmente suelta a Mí y que seáis dóciles a Mis Inspiraciones Paternas.
Los padres siempre quieren lo mejor para los hijos y sois Mis hijos y quiero grandes cosas para vosotros. Entendedlo, dejadMe que Yo ya actúe en libertad para vosotros, porque sois grandes, porque sois hijos Míos, hijos de un Dios, hijos de un Dios Creador.
Así como Yo no escatimo en daros grandes cosas, vosotros ya no escatiméis en que os deis plenamente a Mi Voluntad.
Mi Voluntad tiene que volver a reinar sobre los hombres y sobre todo lo creado y hacia allá os estoy llevando. Si vosotros Me dierais vuestra libertad, avanzaríamos más rápido y empezaríais ya a gozar lo que os quiero dar. Realmente vosotros sois los que impedís Mi Paso, pero Yo respeto vuestro libre albedrío.
Iréis viendo poco a poco cómo se irá renovando todo y es cuando entenderéis todas Mis Palabras y todo lo que he hecho en el pasado para mejoraros. Por lo pronto, en Fe y en amor, agradecedMe lo que estoy haciendo con vosotros y lo que voy a hacer con toda la humanidad.
Os Bendigo, Mis pequeños, gracias por estar Conmigo, con vuestro Dios.

Segundo Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: La finalidad de estos Mensajes que se os han dado alrededor del mundo, es para que conocierais Mi Amor.
Hijitos Míos, la finalidad de estos Mensajes que se os han dado alrededor del mundo, es para que conocierais Mi Amor. El Amor de todo un Dios que os creó para amarMe y ser amados por Mí.
El hecho de que estéis ya Conmigo, os debe llenar de una paz infinita y de un Amor excelso. Estáis conociendo ya el Amor de vuestro Dios y Creador, cómo os he cuidado a lo largo de vuestra vida, desde la concepción.
Si vosotros os detenéis un momento, si os adentráis en vuestro corazón y repasáis vuestra vida, y realmente os ponéis a recordar cada momento de vuestra vida, en donde Yo he estado, veréis que nunca Me he apartado de vosotros. Aún en los momentos difíciles, ahí he estado Yo, acompañándoos, protegiéndoos, ayudándoos a resolver vuestros problemas, ayudándoos a crecer espiritualmente, ayudándoos y acompañándoos a ayudar a vuestros hermanos en sus necesidades. Compartiendo Mi Sabiduría con vosotros, tantas y tantas cosas con que Yo os he ayudado a cada uno de vosotros y, si realmente os dais cuenta de corazón, de Mi Presencia en vuestra vida, lo único que os queda a vosotros, es el agradecimiento de corazón hacia Mí, vuestro Dios, vuestro Padre, vuestro Creador. Soy el Amor, Soy el Verdadero Amor que vuestro ser debe seguir y buscar.
Estando Conmigo, Mis pequeños, ya no debéis temer a nada, aún a pesar de los acontecimientos que se os han anunciado que han de venir, que serán muy destructivos por un lado, pero constructivos por el otro. Vosotros, ya no debierais inmutaros ni temer ante lo que se os venga, puesto que ya estáis llenos de Mi Amor y, al estar llenos de Mi Amor, deberéis confiar plenamente en lo que Yo, vuestro Padre, vaya a hacer en la humanidad entera, en vuestro mundo y en el universo.
¿O qué acaso los niños pequeños cuestionan el actuar de sus padres? Cuando sois pequeñitos, simplemente os dejáis mover por lo que vuestros padres quieran de vosotros. Si vuestra madre quiere cambiar un mueble de un lugar a otro, vosotros no lo cuestionáis, simplemente lo aceptáis y así será en estos tiempos. Yo, vuestro Padre y vuestro Dios, haré cambios en la Tierra, haré cambios en los corazones de los hombres y no Me deberéis de cuestionar, y es Mi Mundo, es el Mundo que Yo he compartido con vosotros y que Me lo estáis destruyendo. Os lo di para que lo cuidarais y en lugar de cuidarlo, lo vais destruyendo poco a poco.
Con vuestra vida sucede lo mismo, ciertamente es vuestra, pero Yo os la concedí y es vuestra para que la cuidarais y que algún día Me la tendríais que devolver, pero poco a poco la habéis destruido y no habéis alcanzado esos niveles de espiritualidad que Yo quería que alcanzarais. No lograsteis hacer esa familia Celestial que Yo quería que hicierais aquí en la Tierra, puesto que si hubierais seguido las Enseñanzas de Mi Hijo y os hubierais unido todos en esas Enseñanzas y Amor que os dejó, ya debierais haber constituido esa familia Terrena y que se iba a unir perfectamente a vuestra Familia Celestial.
Tantas y tantas cosas que Yo le pedí al hombre que siguiera, pero el hombre se dejó llevar más por las insidias y consejos malos de satanás e hicisteis a un lado todo lo que Yo os pedí, pero sobre todo, lo que Yo os pedí que cuidarais más, era vuestra alma, vuestro cuerpo y todo lo creado en la naturaleza, en vuestro mundo, en el universo. Y por eso, Mis pequeños, tengo que detener ya todo el mal que os está rodeando, pero sobre todo que se ha introducido a vuestro corazón y que os impide llevar a cabo la tarea que se os encomendó. Ya no sois capaces de hacer lo que Yo os pedí, porque no estáis Conmigo, porque no dejáis que sea Mi Presencia en vosotros la que os aconseje. Queréis caminar como un niño crecido, soberbio, incapaz y así está la humanidad entera, queriendo caminar y hacer las cosas sin Mi Guía Paterna y Sabia y, como no quiero que sigáis echando a perder todo, empezando con vuestra alma, vengo a detener el poder de satanás, para que no os siga dañando a vosotros y siga dañando todo lo creado.
Ciertamente os va a doler un poco este cambio, y a otros mucho, pero será para vuestro bien y luego Me lo agradeceréis, Mis pequeños, cuando veáis todo lo que recuperaréis con Mi Poder y con Mi Gracia.
Vosotros no tenéis esas capacidades, Yo sí las tengo, porque Soy vuestro Dios y Creador. Os enseñaré cómo era todo en el Principio, cómo fue el Paraíso Terrenal, que les di a vuestros Primeros Padres. Conoceréis los Misterios pasados, os daréis cuenta de los errores tan graves y tan grandes a los que os llevó satanás a lo largo de los siglos, conoceréis el Misterio de la Redención y Me agradeceréis Infinitamente lo que se logró con ello.
Conoceréis vuestra vida, lo que Yo os di, el potencial Divino que tenéis en vuestro corazón, en vuestra alma, en todo vuestro ser pero que, por desgracia, quisisteis caminar solos, no aprovechasteis todo ese potencial. Conoceréis tantas cosas que se cerraron a vuestra mente y a vuestro corazón por causa del Pecado Original y cuando conozcáis todo ello y que se os devolverá, saltaréis de alegría y, espero ver el agradecimiento grande de vuestro corazón hacia Mí, por todo lo que os he dado y que todavía os daré.
Con todo esto os quiero dar a entender que Mi Bondad se ha derramado sobre vosotros a través de los siglos. Que Yo no Soy ese Padre malo y destructivo que muchos creéis que Soy. Conoceréis Mi Bondad Infinita y así, lo que pensabais de Mí, será borrado y alabaréis Mi Santo Nombre por todo lo que Yo os he dado, Mis pequeños, y sobre todo porque fuisteis cuidados desde vuestra concepción y Mis Brazos siempre se abrieron para estrecharos cerca de Mi Corazón, para perdonar vuestros pecados, para enjugar vuestras lágrimas, para compartir vuestras alegrías. Siempre estuve ahí junto a vosotros, pero no Me hacíais caso. Todo esto lo sabréis y os lo quiero dar, Mis pequeños, para que Me conozcáis en profundidad y conozcáis lo que es el Verdadero Amor de todo un Dios que os creó.
Gracias, Mis pequeños.

Tercer Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Vuestra mente no alcanza a imaginar lo que Yo, vuestro Dios, os daré y daré a los vuestros. Confiad y venid.
Hijitos Míos, todos vosotros, los que estáis viviendo actualmente sobre la Tierra, venís sufriendo el proceder de vuestros parientes, de vuestros hermanos que os antecedieron y que su pecado os sigue afectando.
Ahora vosotros estáis recibiendo en pleno, Mis cuidados y Mi Amor, porque así, vosotros podréis detener toda esta ola de maldad que se desarrolló a través de los siglos y que no quisieron detener vuestros ancestros.
Es el tiempo, Mis pequeños, en que Mi Gracia os tocará, en que viviréis momentos bellísimos de Mi Amor y gozaréis el que os haya tocado estos momentos de la historia de la humanidad, para que pudierais vosotros detener la maldad de siglos al volveros hacia Mí, hacia Mi Amor.
El solo deseo vuestro del cambio, eso os da una Gracia muy grande y, además, ese deseo cae sobre toda la humanidad. Por eso os pido, Mis pequeños, que os llenéis de buenos deseos y estos, os aseguro, se van a materializar para el bien vuestro y para el de todos vuestros hermanos.
Recordad que para hacer un bien, éste siempre nace primero en vuestro corazón y luego lo realizáis, lo mismo sucede cuando hacéis un mal, lo meditáis en vuestro corazón y luego lo realizáis.
Si os he dicho que ahora viviréis en un Bien, ya desde ahora, Mis pequeños, empezad pues a llenar vuestro corazón de todas las cosas bellas que Mi Santo Espíritu os dé en vuestra mente y en vuestro corazón, para que vosotros la vayáis potencializando y estas se realicen en vuestra vida y en la de vuestros hermanos.
Dejad ya a un lado todo aquello que os pueda dañar y que pueda dañar a vuestros hermanos. Todas las malas acciones, todos los malos pensamientos, todos los malos tratos con que os habéis venido atacando mutuamente, dejadlo ya a un lado. Si sois Mi familia de la Tierra, que os uniréis a la del Cielo, deberéis ser como Mi Hijo os enseñó.
Cada uno de vosotros meditad esto y pedid Mi ayuda, Mi Gracia, para que vosotros vayáis cambiando hacia lo bello y santo que quiero de cada uno de vosotros.
El vivir en el amor es lo más grande que pueda tener un alma. Si el alma Me busca, si el alma se llena de Mí, entonces vuestro ser, tenderá hacia la santificación, hacia la Verdad, hacia llenarse de Mi Amor.
Amor os vino a dar Mi Hijo, por Amor Yo os creé, el Amor todo lo contiene, vosotros deberéis de volver a vivir en el Amor. No podéis vosotros solos lograr esto, necesitáis forzosamente acudir a Mí, porque Yo Soy la Fuente del Amor y si no venís a Mí, y Me lo pedís, no lo podréis conseguir por otro lado.
Estoy Yo aquí esperando, Mis pequeños, a que vengáis a beber de la Fuente del Amor y os llenéis de Mí, para que ya cambiéis, primeramente vosotros, para que os llenéis de Mi Vida, y la podáis dar a vuestros hermanos y los atraigáis a ellos también hacia la Fuente de Mi Amor.
Vosotros fuisteis escogidos, desde antes de que nacierais, para estos momentos de la humanidad. Disteis vuestro “fiat”, disteis vuestro “sí” para que Yo pudiera actuar en vosotros, en vuestra vida, para el bien de vuestros hermanos, para el bien de Mi Reino. Os lo agradezco, Mis pequeños, y vuestra recompensa será grande. Poco tiempo falta ya para que se una plenamente el Cielo con la Tierra y gocéis, Mis pequeños, las Gracias y Bendiciones que Yo os quiero dar, pero os pido que os soltéis a Mí y a Mis Deseos.
Esto os lo repito tanto, Mis pequeños, porque teméis vosotros soltaros a Mí, teméis a lo desconocido, pero os he dado toda una Evangelización de Amor para que Me conocierais. Vosotros ya no podéis temer el que os soltéis plenamente a Mí, debierais desear ya ese momento y a ojos cerrados venir a Mí y a ojos cerrados aceptar Mis indicaciones, porque debéis ya confiar plenamente en Mí, vuestro Dios, como niños pequeñitos, como niños confiados al amor de sus padres, sabiendo que ningún mal vendrá sobre vosotros. No soportaría, Mis pequeños, que de vosotros saliera duda, que de vosotros no hubiera una confianza plena hacia Mí, porque os he dado tanto y por tanto tiempo, que ya no debe haber ni en vuestra mente ni en vuestro corazón, ningún tipo de duda.
Venid a Mí, os lo pido, Mis pequeños, y veréis hasta dónde os puedo llevar. Vuestra mente no alcanza a imaginar lo que Yo, vuestro Dios, os daré y daré a los vuestros. Confiad y venid.
Gracias, Mis pequeños.

Cuarto Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Uníos de corazón cada uno de vosotros, con todos vuestros hermanos alrededor de la Tierra y todos unidos a Mí, vuestro Dios para vencer las fuerzas de satanás.
Hijitos Míos, os prevengo, no os dejéis intimidar por todo lo que satanás provocará en vuestro mundo, porque quiere vuestra destrucción y no quiere el Bien Supremo que os voy a conceder. Actuará como fiera herida, tratando de destruir todo aquello que se le ponga enfrente (Lenguas…) Tratará de destruir todo aquello y aquellos que se interpongan entre su maldad y Mi Amor.
Será una lucha tremenda, Mis pequeños, en donde él luchará nuevamente contra Mi Amor, pero Mi Amor que está ya en vuestros corazones.
Si primeramente, antes del Tiempo, él atacó Mi Amor, vosotros después, en Mi Creación, recibisteis Mi Amor, para que Lo cuidarais en vuestro corazón y ahora él tratará de destruir esa parte de Mí, que tenéis cada uno de vosotros, porque habéis abierto vuestro corazón para recibir Mi Amor Divino.
Tratará de destruir todo lo creado que Yo os di para vuestra recreación y para vuestra vida humana. No quiere saber nada de lo que el Amor hace, quiere destruir todo, porque él Lo perdió. Así que, todo lo visible e invisible, tratará de destruirlo y esa es la gran lucha en la que estáis ya ahora, Mis pequeños, pero si vosotros os llenáis de Mi Amor y os mantenéis en Él, pase lo que pase, lo podréis vencer.
Os he dicho que vosotros tenéis una partecita Mía, de Mi Amor. Sabéis que a Mí no Me puede vencer porque Soy su Dios y Creador. Si vosotros os mantenéis aislados, en la forma individualista en la que habéis vivido, no tendréis una gran fuerza para atacarlo, pero si vosotros os unís y unís ese Amor, ese pequeño Amor que tenéis Mío, cada uno de vosotros, entonces os uniréis en un Amor grande y Poderoso que lo vencerá fácilmente, por eso os he pedido tanto la unión, la unión de voluntades, la unión de corazón, la unión en Mí, vuestro Dios, y así es como la humanidad, el resto fiel, vencerá, porque os uniréis en Mi Amor, en Mis Potencias Amorosas y satanás no podrá contra ellas.
Por eso os pido nuevamente la unión, Mis pequeños, que os unáis de corazón con vuestros hermanos alrededor de la Tierra, que os unáis con vuestros hermanos del Cielo, con vuestros hermanos en el Purgatorio, que os unáis fuertemente en Mi Amor, para que podáis vencer a satanás. Mientras más os vayáis uniendo, él irá perdiendo su poder, porque el Amor, Mi Amor, el Verdadero Amor lo irá debilitando y así es como será vencido al final por un Soplo, sí, un Soplo.
Espero pues, Mis pequeños, que entendáis esto y que ya no os mantengáis en forma individual, uníos de corazón cada uno de vosotros, con todos vuestros hermanos alrededor de la Tierra y todos unidos a Mí, vuestro Dios para vencer las fuerzas de satanás y disminuir los acontecimientos de la Purificación. El Amor lo puede todo, porque Mi Amor es Infinito.
Gracias, Mis pequeños.

Quinto Misterio, Habla La Santísima Virgen María,
Sobre: Yo estoy con vosotros, Mis pequeños, para enseñaros el camino, para tomaros de la mano y llevaros hacia este Mundo Nuevo.
Hijitos Míos, Soy vuestra Madre, la Siempre Virgen María, que os cuido y sobre todo en estos tiempos de cambio.
Satanás Me teme, satanás no se acerca a Mí, satanás quiere destruir a aquellos hijos Míos, a aquellos que están junto a Mí, que Me buscan, pero sobre todo, que Me invocan.
Para eso han sido tantas apariciones, Mis pequeños, alrededor del mundo, para que vosotros os acordarais que tenéis una Madre, que cuidándoos está. Una Madre que os está protegiendo contra las garras de satanás, contra la fiera hambrienta, contra aquella fiera que quiere destruir vuestra vida y la de los vuestros.
Estos son tiempos en que os estoy cuidando, Mis pequeños, tiempos, en los cuales la Mujer vestida de Sol con la Luna bajo Sus Pies, arrollará a satanás y a sus secuaces. He de destruir la maldad de satanás y sus ataques contra vosotros.
Por eso os pido, Mis pequeños, que os acerquéis a Mí, que estéis Conmigo, que busquéis Mi Gracia, que busquéis Mi Amor, que busquéis Mi Protección, porque todo lo que Yo hago y haré por vosotros, es la Voluntad de Nuestro Padre y Nuestro Dios.
Debéis volver, Mis pequeños a los momentos bellos de vivir en familia, del vivir bajo la Voluntad de Nuestro Padre Dios, que Yo acepté con Mi “Fiat”. Se hizo en Mí, Su Santa Voluntad y tuvisteis, Mis pequeños, la Redención.
Quiero de cada uno de vosotros, también ese “fiat”. Los hijos aprenden de los padres, vosotros sois Mis hijos, vosotros debéis dar ese “fiat”, porque Yo, vuestra Madre lo di y si Yo os llevé en momentos grandísimos y bellísimos de la humanidad al traeros a Mi Hijo, con vuestro “fiat”, también os uniréis a momentos grandísimos y bellísimos en la vida por venir de todo el género humano, del resto fiel que quedará, porque abrieron también su corazón hacia el Amor de Mi Hijo.
Son momentos de historia, Mis pequeños, que recordarán vuestros descendientes, son momentos de cambio, en donde vosotros sois protagonistas de este cambio y que venceréis porque vivís en el Amor, en el Amor que os dio Mi Hijo, el Amor que obró en Mí para que Yo fuera la Madre del Salvador, el Amor que va a cambiar a este mundo por el mundo bello que se les dio a vuestros Primeros Padres y que volverá ahora.
Estáis a momentos, Mis hijitos, del gran cambio, del cambio benéfico que tendrá el resto fiel. Es la Promesa de Nuestro Dios que se hará patente en vuestras vidas y Yo estoy con vosotros, Mis pequeños, para enseñaros el camino, para tomaros de la mano y llevaros hacia este Mundo Nuevo, al Mundo del Amor, porque el Amor habitará entre vosotros. Mi Hijo vivirá con vosotros, Mis pequeños, el resto fiel se ganará este gran regalo por Fe, por confianza y sobre todo, por un Amor muy especial que nació y ha crecido y se ha aumentado en vosotros por haber buscado la Fuente del Amor.
Venid a Mí, Mis pequeños, para que Yo os siga alentando, os siga cuidando, os siga aliviando de los dolores y heridas que os causa satanás por defender la Obra de Mi Hijo. Y os vuelvo a repetir, satanás no puede contra Mí ni contra Mis hijos, por eso os pido os mantengáis junto a Mí, junto a Mi Hijo y os llevaré a todos hacia la vida que Nuestro Padre ha escogido para vosotros.
Gracias, Mis pequeños.

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